miércoles, 9 de abril de 2008

Una rosa, rosa para el sol...


Te busco en la tibia caricia de una madre.
En cada templado amanecer.
En la gota de rocío que pisan mis pies.
En cada estrella de cielo azul.
En las hojas de otoños aquí en mi hemisferio sur.
En la primavera de tú norte en plenitud.

Te puedo advertir en mis sueños,
con tu talante dócil y fresco
al igual que las rosas de mi jardín…
Voy a prestar atención a tu mirada
y ella me enredaré en el manto de tu sonrisa.

Llegas con el resplandor del sol,
que consigue filtrarse a mi alma.

Te amo mientras cae la lluvia,
Si canta un jilguero y…
Cuando apedrea la ausencia
y muy lejos te encuentras.
Te necesito...¡¡Oh Dios; cuanto te necesito!!
Déjame acompañarte en este instante
de soledad y vacío.
Permíteme estar este momento contigo,

desde un simple turbión de florecimientos.
Hasta…la vida misma.

A pesar de la distancia que nos aísla,
eres lo único en que pienso,
el mar de mis sueños eternamente azul.
Te encuentro en cada ola imaginable de mi despertar,
en su burbujeo que acaricia mi pleno,
eres mi anhelo, ese que se acerca
a laorilla de mis fantasías y se convierte
en una bella realidad
¡¡Por supuesto que eres tú!!
El sol que llega para quedarse en mí
Cual rosa, rosa de un tibio y loco amor.

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