sábado, 29 de marzo de 2008

Pies descalzos


Tengo el pensamiento perdido,
Mi inocencia ya no es precoz…
Se fugo mí mirada; tras el cristal,
de aquel viejo aparador.
Entre los panes calientes.
Que manos hábiles amasó.
Les confieso.
¡Muchas veces, se me hacia agua la boca,
por un bocado señor!
Buscaba entre los bolsillos rotos,
de mi viejo pantalón.
Una moneda... por Dios.
Sin techo seguro,
deambulaba por las calles.
Fui lustra botas, lava coches,
canillita y hasta…
un simple vendedor de violetas y jazmines
Que alguna dama me compró
Ese, mi andar pequeñito.
En gigante la negligencia del grande convirtió.
En lo que ahora soy
“Niño de la calle”
que trabajando creció
Nunca jugué a las canicas,
ni pateé un balón.
No supe que era un libro.
Mucho menos Disney Word.
Porque siempre que tuve un céntimo
fue para callar al león,
que rugía en mi estomago.
Ese que tantas veces de hambre bramo
Mientras yo y otros tantos niños.
Trabajábamos desvelados de sol a sol
Dormían nuestros derechos dentro de la constitución
Y ahora yo les pregunto
-Dónde están los mismos basados en mi protección?
Si cuando encuentro un alma noble
que me rescata de la calle y me da abrigo, pan y amor.
Ustedes llegan con sus leyes destruyendo al menor.
Es que acaso se olvidaron de los ecos de mi voz?
Tengo hambre, siento frío,
Mis pies descalzos los va agrietando el dolor.
Soy corazón sin esperanza, esperando su salvación.

jueves, 27 de marzo de 2008

Tengo la llama de tu amor


Jazmi

Hay, quien tuviera la gracia,

Esa que ahora yo tengo.

Un amor tan encarnado

en ese hombre que quiero.

Es hombre como pocos

o tal vez como ninguno.

Contenida una alma noble,

En un varón tan genuino.


Rey

Gracia es la que derramas

Oh Reina de mis encantos,

que por adorarme tantos

ublimizas mi persona,

yo soy simplemente un hombre

que descubrió tu ternura

y esa entrega en mil candores,

Que hasta ahora me enamora.


Jazmi

Solo le pido a mi Dios,

que este sueño que forjamos

sea el sempiterno esperado.

Ese que tanto anhelamos.

El que muchos quieren ver marchito,

muerto y destronado.

Que pena no darles gusto

A trampas de sus recados.


Rey

Va la vihuela sonando

Y el guitarrón del mariachi,

La trompeta acompasando

El trinar de los violines.

Yo llevo la voz cantante,

Sin emular serafines,

Recuerdas que hasta lloraste

Al mostrarte los jazmines.


Jazmi

Cómo poder olvidar aquel llanto derramado.

Aun recuerdo tus labios

a mis mejillas besando.

Cada gota de cristal

Como vino destilado.

Una a una fue tomando

Forma de lago encantado.



Rey

¿Si México fue la cuna

De este sentimiento ufano

Será acaso tu Argentina

La que lo vea realizado?

No se si aquí o más allá

Le demos final feliz,

Que más da, si ahí tu estás,

Será el Edén alcanzado.


Un dueto con mi novio Reyazteca

Se está acabando la espera


Estático reloj de agujas ausentes
Es el tiempo cuando faltan segundos
para que llegues a esta casa y me desnudes
con tu seductora mirada.
Tambalea mi alma en un vaivén de ansias
Contando cada segundo
por verte cruzar el umbral de mi puerta.
Mariposas azules revolotean en mi estomago.
“La hora está cerca, anuncian”
y el corazón se desboca de mi pecho.
En tic tac cual de tamboril guerrero
en zumbido de batalla;
la cual siempre ganas
Paloma de paz mis manos acarician
tu frente y encadenada a tu cintura.
Poso mis labios en los tuyos
y bebo el beso prometido,
que me dejas al marcharte.
Es el intervalo de un instante
en el cual me fusiono a tu vida
y me hago eternamente tuya en el bosque
de tus espesa mirada.
Dices- Mía; solo mía…
¿Quién la quiere?
Y me aferras a tu pecho
cual piel a tu pleno.
Vuelvo a vivir,
soy la que fui desde el día en que te vi
Y dejo de ser cuando no estás en mí.
Pero no hablemos del diluido pasado.
Platiquemos sobre este instante
y un avasallante futuro
lleno de sol y radiante estrella.
Disípame las brumas, aclárame las ideas
con pasos resueltos en una marcha reiniciada…
si mi amor? Qué importa el pasado si estas en este hoy?

Reyazteca


Remo a tus brazos cada noche.
En dulces visiones a ti me entrego
Y puedo sentir tus caricias y besos.
Anido en mi alma tu innato recuerdo.
Zafiros azules se encienden al verte.
Todo el paisaje se vuelve rupestre.
En brazos del amor me envuelves.
Cánticos del cielo te dicen…
Amor no me dejes.


Dedicado al amor de mi vida, mi amor.

Él es razón y motivo


Tengo el mejor de los motivos
hecho sueño realidad.
Él es razón y motivo de la cual
no quiero despertar.
Hoy me reprocho discretamente
entre sus letras de oro
el no haberle contado lo que con él he soñado.
Pendiente que deje colgado.
Más te digo amor mío que de mis sueños
con candados la llave la tienes tú
en el cofre divino de tus manos.
Porque eres mi dueño. Mi eterno enamorado.
Quieres saber de mis sueños?.
Pues bien te contaré con detalle,
Sin miedo al que dirán, ni tampoco ruborizarme.
“Te vi llegar dulcemente con tu mirada
tan seductora y penetrante.
Esa que te hace más lindo
de lo que alguien pueda imaginarse.
Me tomaste de la mano
con esa delicadeza tan tuya.
Me diste el beso más dulce
que me provocó un aleluya.
Me adornaste de besos tiernos
desde la frente a los pies.
Dejaste mi ropa caer y me abrigabas
con tus brazos.
Ante ti, cual flor de perfumado jazmín
dejé caer mis pétalos azules.
Con dulce caricias tus labios
se deslizaban por mi cuello
Y tus dedos enredados
al trigal de mis cabellos corrían desbocados.
Caballos salvajes, tu corazón el mío
Tus manos por la pendiente de mi cintura
me llevaban a la locura de mil te adoro.
Me reposaste en la verde llanura
y me hiciste tuya.
Como la primera vez.
Y no quise despertar,
pero lamentablemente así fue.
Más me queda la esperanza
de hacer real ese sueño
que aquí te conté. Cuando me vengas a ver.”

Vete, me haces mal



Te busco en el techo del cielo.
Se pierde mi mirada
y se confunde en el azul del firmamento.
Estás dolor y confusión al acecho por mí,
pero no, no te quieras acercar.
Porque a él le prometí.
Ni una sola queja más.
Yo te expulso soledad;
vamos…vete ya.
No me vengas a abrumar con angustias,
miedo y ardores que hacen mal.

Yo se que él, piensa mí
y deseoso está por llegar,
pero el trafico de la gran ciudad.
Le hacen bajar la velocidad
y su agenda tan llena
es difícil de mermar.
Lo comprendo…estamos igual.
Son a veces estas falencias
que no, nos dejan
el encuentro coordinar.
¡No!, claro que no lo justifico,
solo reivindico hacia él mi lealtad

Soledad, no tienes nada que hacer,
que deambulas junto a mi andar?
Vete, no me vengas a incitar
a mis lágrimas de azul cristal
por mis mejillas rodar.
Hay un pacto y bien lo sabes,
que él. No claudicará.
Nos amamos y es nuestra realidad.
Yo te dictamino soledad
que prepares tus maletas
Porque el barco va a zarpar.
No quisiera que te quedes
y desates tempestad…
Vamos vete, me haces mal..

En el recuerdo


Rey
Mi nervioso acento murmura
tu nombre cada noche.
Miro el reloj y me pierdo
en su melodía de su tic tac nochero.
Y quiero gritarle que…
No marque las horas
que de ti me separan.
El mar que abunda en mis pupilas
Hace oleadas en la playa
de mis mejillas.
Bañándolas de azules lágrimas.
Mi boca roja, cual sismo
se abre y bebe cada gota de sal.
Mis brazos son gajos de verde álamos
al viento que se doblan
queriéndote alcanzar.
Mis pies huellas pérdida
en tu playa Acapulco.
Caminan a tu altar.
Cuando no estas…me embriago en el recuerdo.
¡Si! Mi rey
“Recuerdos, bellos recuerdos”
Remembranzas de esa abundancia
de amor
Que solo a tu lado es posible.
Me dejo llevar.
Y voy cayendo al tálamo de mis fantasías y te puedo ver.
Altivo con ese mirar pasivo
y esa sonrisa que me iraza la piel.
Evoco lo vivido junto a ti
y deseo el tiempo atrás volver.

Morena, cabellera de luna


Muy dentro de ti,
hay un manantial de amor.
Amor, que corre frenético por tus venas.
Amor que no yerra
y cual leona hace que te defiendas
ante las duras e inhóspitas tormentas.
Dices que no eres bella; cuando así te llamo,
Pero la eterna belleza está en lo que das.
En lo que a diario entregas.
Lo que eres por dentro cuenta
y no lo exterior, eso pasa…no queda.
Para mi eres bella.
Dama del otro lado de la cordillera.
Loba andina, que criaste
tres abandonados cachorros
que no eran de tu madriguera,
junto a tus cinco venerables frutos.
Sentabas ocho corazones a la mesa.
A cada uno dabas; amor con sapiencia.
Pan, educación y valores,
sin hacer jamás diferencias.
Dios te regala bendiciones
por tan bella obra maestra.
En una niña preciosa que es tu nieta.
Esposa y mujer guerrera,
por veintiséis años
junto a tu amor de mil primaveras.
Morena, cabellera de luna,
Hija de tu bendita tierra.
Diosa de una verde pradera.
Así mis versos hoy dibujan
a ti y tu negada belleza.
Sol de Belén de la Chile lindera.
Mis versos simples son un canto
a ti amiga que sueña
con los versos prometido
que esta argentina te hiciera.

Tus cincos sentidos


…Puesto en este amor
Háblame suavecito,
muy suavecito al oído,
Presto mis sentidos a tu voz; melodía de ángeles.
Quiero sentir esa palabra que me despierta al gozo.
Música de un reino divino que mis ansias
hacen bucear en el mar de tus antojos.
Táctame cada centímetro, sin reparo alguno.
Pon tu índice en mi boca
y la pasión llévame loca,
presa de tus sentidos,
que regresar no quiero de ese paraíso divino.
Ves mi amor, que no hay jardín más florido
que este que hoy te evoca en el tacto
que provocas cuando vas siendo mío.
Adviérteme en ese lago azul
donde refrescas esperanzas.
Mírame con tus ojos de tierra humilde.
Desnúdame entera con esa paz y esa calma.
Como tantas noches lo hiciste
en aquella abrigada cabaña,
donde el amor nació
y fue creciendo más allá de las distancias.
Paladea cada centímetro de mi dermis.
Llega al monte de Venus que la diosa te espera.
Con la jugosa colmena de mieles
Que para ti ella guarda. Apura tu llegar…
Estoy muriendo de ansias.
Percibes ese aroma a jazmines?
Huele la hierba fresca del prado?
Estas entrando al verde de mis llanuras
Bajo mi cielo azul estrellado.
Te siento entre gemidos y locura
me llenas de ternura.
Están presente de ti cada latido junto al mío
Sin temor nos entregamos a este amor
que siempre triunfa; sin importarle el pasado.

Por qué te amo?


Quieres saber por que te amo?
No me es difícil dar respuestas.
Te amo por el mágico ser encerado en ti.
Te amo por tu bondad infinita y ese espíritu febril.
Te amo porque nunca miras cuanto das
y das a manos llenas sin mirar a quien.
Te amo por el caballero que eres.
Noble y sensato sin armadura oxidada.
Te amo con las fuerzas de mi alma
que tiras hasta ti cual caballos salvajes
se desbocan a tu amor.
Cuánto te amo? Eso lo sabemos tú y yo
y aquellos que saben lo profundo de este amor.
Así te amo, vida de mi vida,
cielo de mi cielo, corazón de mi corazón.
Sin ayer y con un hoy verdadero
puesto todo lo que poseo en un mañana a tu lado
para siempre y por siempre mi amor.

Rescátame de esta soledad


La agonía de no verte se prolonga.
Más y más con el paso de las horas
Rescátame de esta soledad
que me devora lentamente.
Libérame de este silencioso retiro
En el que me encuentro desde tu partida.
Voy hilvanando recuerdos esperando por ti.
Prometiste regresar al séptimo día
De blanco y azul espero tu llagar
No me confines a más ausencia,
Me siento morir cada minuto que no estas.
Sin el brillo de tus ojos,
impera la uscuridad.
Es qué te has olvidado mi amor que…
Me prometiste regresar?

Poema de amor




***Todo puede suceder ***
Podrán desertar los gnomos
del bosque a otro abrigado macizo.
Quizás el cielo se torne
de azabache perdiendo
su magno colorido.
Tal vez enmudezcan
los trinos de las alondras.
Y los céfiros del norte
con las hojas amarillentas
de esos arcaicos árboles
que murieron de pie.
Hagan una chillona
alfombra en el camino.
Podrá el croar de las ranas
en sus baches perder
todas sus formas.
En verdad…Todo puede suceder,
Menos que a tu amor renuncie
esta alma de argento, que de pasión colmas.

“Sin ti, no soy nada”


“Cada noche te introduzco a mi tálamo
y allí te desnudo el alma entre beso y besos.
Acaricio con mis labios tu cuello,
bajo esa pendiente de tu rostro divino
y camino descalza por la playa de tus hombros.
Me interno al bosque de tu pecho
y recorro sin prisa alguna;
la geografía de tu abdomen.
Me detengo en el oasis de tu ombligo
para abastecerme de esperanzas.
Despliego mis velas hasta el triángulo
de las bermudas que hay en tu ser.
Dejándome atraer por el mástil
sublime del amor y el deseo.
Pirateo tus encantos.
Soy sirena que te envuelve en su canto
y adormece con sus besos.
Allí, en ese precioso santuario;
cometo el mayor de los delitos.
Siso tus deseos entre mis labios.
Mis manos afanosas toman cada gema
y guardan en el cofre de mis ambiciones.
Cual oso hambriento voy a tu panal
a degustar la más sabrosa de las mieles.
Esa que jamás mi boca hambrienta allá probado.
Así es mi amor, cada noche me haces ver las estrellas.
en lo más profundo de mi imaginación
evocando aquellas realidades pasadas
y se fuga mi dermis a la tuya en la más completa
e inimaginable fusión.
Sin importarle fronteras.
Voy aferrada a tus palomas de paz.
porque así es este loco y verdadero amor
que por ti. Sólo por ti siento.
Te amo como cada instante fuera
y dentro de mis sueños. Porque así soy yo. Amor,
tu amor, puro amor.
Tú me has enseñado a leer la brújula de este sentimiento
que me lleva a ti sin importarme distancia
ni tiempos. Porque te amo
desde el primer día en que te conocí.
Porque te estoy amando a cada instante
y porque se que siempre te amaré.
Tu ausencia es el firme documento que reza
y afirma que sin ti… Sin ti no soy nada mi amor”.

Mirada azul


Sigilosa pupila azul mía.
Observa silenciosa,
Tras el frío cristal
de una ventana que da al bosque,
Escápate tú tras esos llanos;
hacia aquellos montes
donde mora mi amor eterno.
Ese hombre que reina en mi alma
y es rey, príncipe, conde,
dueño y señor hasta de mi nombre.
Huye tú; inquieta mirada azul.
Yo no puedo, más no debo.
Hay peligro bajo los abetos,
Acecha el lobo en busca de mi cuero
Ve tú mirada azul, llévale mis besos
Pero no le digas que él es objeto;
de todos mis deseos.
Yo me quedo aquí dentro de mi cuerpo,
Rezando en silencio.
Esperando ansiosa el anhelado encuentro
que será esta noche; cuando nos amemos.
Labios de pasión y coral sé afonía,
cómplice y callado; guarda en el silencio
lo que hemos hablado.
No seas Apocalipsis, de lo ya anunciado..
Recuerda que la noche tiene oídos
y se lleva el susurro al soplo.
No quiero amedrentarlo,
Hay pájaros volando sobre los tejados.
Ve tú mirada azul por mi,
que él me está esperando.
Lleva éste recado; dile que lo amo.

Mami, ¿Por qué lloras?



No quiero verte triste.
Porque si tú lo estas
yo también lo estoy.
Sabes mami?
Si vieras que lindo es mi nuevo hogar
Mi cuarto es una nube blanca
con una ventana inmensa
que da a un firmamento azul, muy azul
adornado de refulgentes luceros.
El sol me visita de día con todo su esplendor.
Entrando a cada recoveco de mí cuarto.
La brisa suave juega con las cortinas de estrellas
Y la luna me mece entre sus brazos,
contándome un cuento
de bellos elefantes de trompas de ilusión
Sabes mami? En mi nueva casita
hay un patio grandísimo
y en el un columpio donde me hamaco
y juego entre ángeles blancos
de resplandecientes cabelleras
y la madre de Jesús cuida de mis pasos.
Vigilándome con su mirada maternal
que no entre a hacer travesuras
a la oficina de Dios.
Si me vieras que bien protegido estoy
en mi nuevo hogar; de seguro no estarías triste mami
Te pondrías feliz como yo lo estaba
cuando jugaba en tu pancita
y rebotaba en ella de alegría
al escuchar los latidos de tu dulce y gran corazón;
que cada amanecer me besaban con ternura
al saber que yo habitaba dentro de ti.
Mami, no llores, por mi,
Quién te dijo que me fui;
si vivo en tus pensamientos?

martes, 18 de marzo de 2008

Soledad y vacío


En la cornisa del silencio,
se mece mi angustia.
Me siento a recordarte
en el parámetro del olvido.
Miro al cielo
y se desprende una estrella fugaz.
Le pido me conceda el milagro
de volverte a ver.
Quiero huir de la soledad,
que busca engullirme
en sus lóbregas fauces.
Me ahoga esta noche
de penumbra que no estas.
Si hasta se escucha
el grito salvaje

de mi atormentado corazón
que clama tu presencia
y sólo encuentra; soledad y vacío.
Yace sentada tu cenicienta
en este pedestal de ilusiones.
Donde fragua ideas
para no evocar reminiscencias pasadas.
Pero es en vano atar nudos
en la tempestad de la afonía.
Porque mi barca de ilusiones
navega a la deriva.
Sin el capitán al mando
de éste velero de ansias acopiadas.
Timoneo cual marinero a proa;
sin babor, ni estribor.
Sigo la recta imaginaria
que me lleva a tu valle Neptuno.
Naufrago al islote del desamparo.
Hoy arrojaré a este océano tempestuosos
de peces muertos, una botella
con un pedido de rescate dentro;
para vengas a salvarme de este monotonía
que lacera mi alma
y me sumerge en la soledad y el vacío.
Desolación sin tus versos tengo,
aridez sin tus prosas veo
y mi imperio ocioso, apocando auroras.
Hoy comprendo que para ser reina.
Debe existir un rey,
Sino; de nada sirve una corona.