jueves, 27 de marzo de 2008

“Sin ti, no soy nada”


“Cada noche te introduzco a mi tálamo
y allí te desnudo el alma entre beso y besos.
Acaricio con mis labios tu cuello,
bajo esa pendiente de tu rostro divino
y camino descalza por la playa de tus hombros.
Me interno al bosque de tu pecho
y recorro sin prisa alguna;
la geografía de tu abdomen.
Me detengo en el oasis de tu ombligo
para abastecerme de esperanzas.
Despliego mis velas hasta el triángulo
de las bermudas que hay en tu ser.
Dejándome atraer por el mástil
sublime del amor y el deseo.
Pirateo tus encantos.
Soy sirena que te envuelve en su canto
y adormece con sus besos.
Allí, en ese precioso santuario;
cometo el mayor de los delitos.
Siso tus deseos entre mis labios.
Mis manos afanosas toman cada gema
y guardan en el cofre de mis ambiciones.
Cual oso hambriento voy a tu panal
a degustar la más sabrosa de las mieles.
Esa que jamás mi boca hambrienta allá probado.
Así es mi amor, cada noche me haces ver las estrellas.
en lo más profundo de mi imaginación
evocando aquellas realidades pasadas
y se fuga mi dermis a la tuya en la más completa
e inimaginable fusión.
Sin importarle fronteras.
Voy aferrada a tus palomas de paz.
porque así es este loco y verdadero amor
que por ti. Sólo por ti siento.
Te amo como cada instante fuera
y dentro de mis sueños. Porque así soy yo. Amor,
tu amor, puro amor.
Tú me has enseñado a leer la brújula de este sentimiento
que me lleva a ti sin importarme distancia
ni tiempos. Porque te amo
desde el primer día en que te conocí.
Porque te estoy amando a cada instante
y porque se que siempre te amaré.
Tu ausencia es el firme documento que reza
y afirma que sin ti… Sin ti no soy nada mi amor”.